Estrategia

Cuánto cuesta una web profesional en 2026: precios reales y generador de brief

Precios reales de una web en España: 800€ – 15.000€+. Qué influye en el coste, cómo detectar timos y un generador de brief gratis para comparar presupuestos.

Natan Valencia Actualizado: 17 de febrero de 2026
Natan Valencia
Natan Valencia

Consultor SEO técnico y programador. Llevo más de 13 años auditando webs, automatizando análisis con Python y construyendo herramientas para SEO. Escribo sobre lo que funciona de verdad.

Tabla de contenidos

Este artículo lo escribí por primera vez en 2015. Once años después, los precios han cambiado pero el problema sigue siendo el mismo: nadie te cuenta la verdad.

Unos te dicen que por 300€ tienes una web “profesional”. Otros te pasan un presupuesto de 15.000€ y no entiendes qué incluye ni por qué cuesta tanto. Y tú en medio, sin saber a quién creer.

Voy a explicarte qué debería costar una web en 2026, qué hace que el precio suba o baje, y cómo saber si te están timando. Sin vender nada: yo no hago webs, hago SEO. Lo que sí hago es revisar webs cada semana, y después de ver cientos de proyectos — buenos, malos y desastrosos — tengo bastante claro qué merece la pena pagar y qué no.

¿Ya sabes lo que necesitas? Salta al generador de brief y llévate un resumen listo para pedir presupuestos.


Rangos de precio reales en España (2026)

Antes de entrar en detalle, aquí tienes la tabla que todo el mundo busca. Son rangos orientativos para el mercado español, no precios de Fiverr ni de Silicon Valley.

Tipo de webRango de precioPara quién
Landing page300 – 800€Freelance que necesita presencia básica
Web corporativa (5-15 pág.)1.500 – 5.000€Pyme, negocio local, consultor
Tienda online2.000 – 10.000€Quien quiere vender productos online
Desarrollo a medida5.000 – 30.000€+Funcionalidades específicas, plataformas

¿Por qué hay tanta diferencia entre el mínimo y el máximo? Porque no es lo mismo una web de 5 páginas con una plantilla que un ecommerce con integración de ERP, multiidioma y zona de clientes. Vamos a desglosarlo.

Landing page o web de una página

Una sola página bien hecha que explique quién eres, qué haces y cómo contactarte. Rango: 300-800€.

Es lo que necesitas si eres freelance, acabas de montar un negocio, o simplemente quieres que cuando alguien te busque en Google no se encuentre con el vacío. No necesitas más. Una página limpia, rápida, que se vea bien en el móvil, con tu información de contacto clara.

Si alguien te cobra más de 800€ por esto, que te explique exactamente por qué.

Web corporativa (la que necesita el 80% de negocios)

Entre 5 y 15 páginas: inicio, servicios, sobre nosotros, contacto, y quizá un blog o sección de proyectos. Rango: 1.500-5.000€.

Esto es lo que necesita la mayoría. Un fontanero, un despacho de abogados, una clínica dental, una consultoría. Una web que transmita profesionalidad, explique tus servicios y convierta visitantes en clientes.

La diferencia entre 1.500€ y 5.000€ suele ser:

  • Diseño: Plantilla personalizada (más barato) vs. diseño desde cero (más caro)
  • Contenido: Lo escribes tú (más barato) vs. te lo redactan (más caro)
  • Funcionalidades: Formulario de contacto básico (más barato) vs. sistema de reservas, chat, integraciones (más caro)

Tienda online

Aquí la cosa se complica porque depende mucho del catálogo y las funcionalidades. Rango: 2.000-10.000€.

En la parte baja (2.000-4.000€):

  • Shopify o WooCommerce con plantilla
  • Catálogo de menos de 100 productos
  • Pasarela de pago estándar (Stripe, PayPal)
  • Sin integraciones complicadas

En la parte alta (5.000-10.000€):

  • Diseño personalizado
  • Catálogo grande con variantes
  • Integración con sistema de facturación o ERP
  • Multiidioma
  • Configurador de productos

Si alguien te presupuesta una tienda online por 800€, prepárate para problemas. Y si te piden 20.000€ por una tienda de camisetas con 30 productos, sal corriendo.

Desarrollo a medida

Cuando WordPress, Shopify o cualquier plataforma estándar no cubre lo que necesitas. Rango: 5.000-30.000€+, y puede subir mucho más.

Estamos hablando de:

  • Plataformas con zonas privadas para clientes
  • Integraciones complejas con sistemas externos
  • Funcionalidades que no existen en ningún plugin
  • Aplicaciones web propiamente dichas

¿Cuándo tiene sentido? Cuando tu negocio depende de una funcionalidad específica que no puedes resolver de otra forma. Si no es tu caso, probablemente no necesitas desarrollo a medida. Y si alguien te lo vende como primera opción sin haberte preguntado qué necesitas, desconfía.


Por qué los presupuestos varían tanto

Te piden presupuesto a tres personas y te llegan tres cifras que no tienen nada que ver. 500€, 3.000€, 8.000€. Los tres dicen que hacen “webs profesionales”. ¿Quién tiene razón?

Los tres. Y ninguno. Depende de lo que incluya cada presupuesto y de quién lo haga.

Freelance vs. agencia vs. plataforma DIY

FreelanceAgenciaDIY (Wix, Squarespace…)
Precio800 – 5.000€3.000 – 15.000€+10 – 30€/mes
TratoDirecto, personalEquipo, proceso estructuradoTú solo
VelocidadRápido si no está saturadoMás lenta (más personas implicadas)Depende de ti
CalidadVariable: hay buenos y malosMás consistente (en teoría)Limitada por plantillas
SoporteDepende de la personaDepende del contratoDocumentación y chat
Ideal paraPymes, proyectos acotadosEmpresas con presupuestoQuien no tiene presupuesto

La realidad del freelance: El freelance bueno ya no cobra 500€ por una web. Si encuentra a alguien que sí, o es muy junior (y lo que ganas en precio lo pierdes en tiempo y revisiones), o está desesperado por trabajo (y no suele ser buena señal).

La realidad de la agencia: Pagas más porque hay más gente implicada: comercial, diseñador, maquetador, programador, project manager. Eso no siempre significa mejor resultado. A veces significa más reuniones y más lentitud.

La realidad del DIY: Si tu web es tu hobby, perfecto. Si tu web es tu negocio, piénsatelo dos veces. Wix o Squarespace te dan una web funcional, pero las limitaciones técnicas aparecen pronto: velocidad mediocre, SEO limitado, dependencia total de la plataforma.

No es lo mismo “alguien que hace webs” que un profesional digital

Dentro de “freelance” hay mundos. No es lo mismo el amigo informático que arregla móviles y también hace webs, que un programador que diseña sistemas, que un profesional de marketing que lanza sus propias aplicaciones. Los tres te pueden hacer una web. El resultado no va a ser el mismo.

El que arregla móviles te va a instalar WordPress, un tema de ThemeForest y los plugins que encuentre en Google. Te va a cobrar 500€ y la web va a funcionar. Hasta que deje de funcionar, que suele ser pronto. El programador te va a hacer algo sólido técnicamente, pero probablemente no va a pensar en si el texto convierte o si el formulario de contacto está donde tiene que estar. El profesional de marketing te va a montar algo que venda, pero puede que por debajo esté lleno de plugins, cargue lento y no haya nadie que lo mantenga. Y luego están las empresas que hacen webs a base de plantillas como una máquina de churros y te cobran 1.000 pavos por un trabajo de 3 horas. Pero esa es otra historia.

Lo ideal es alguien que entienda las dos cosas — la parte técnica y la parte de negocio — o un equipo donde cada uno cubra su parte. Eso es más difícil de encontrar y más caro. Pero es donde está la diferencia entre una web que “existe” y una web que trabaja para ti.

Y depende de en qué fase estés. Si estás empezando y necesitas presencia online para ayer, una web funcional con plantilla montada por alguien competente es más que suficiente. No necesitas al mejor profesional del mercado para lanzar tu primera versión. Pero cuando tu negocio ya factura, tu web recibe tráfico y cada visitante que se va sin contactarte es dinero perdido — ahí sí quieres a alguien que sepa lo que hace. El presupuesto tiene que ir acorde con lo que te juegas.

Diseño a medida vs. plantilla personalizada

Este es uno de los grandes dilemas y donde mucha gente tira dinero sin necesidad.

La verdad: Para el 90% de negocios, una buena plantilla bien configurada y con tu contenido es mejor que un diseño a medida mediocre. Un diseño custom cuesta 2.000-5.000€ extra. Eso solo merece la pena si tu marca necesita algo muy específico que no puedes conseguir con una plantilla.

Lo que importa no es si el diseño es “a medida” o no. Lo que importa es que tu web cargue rápido, se vea profesional, funcione en móvil y le diga al visitante en 3 segundos qué haces y por qué debería importarle.

Funcionalidades que disparan el precio

Cada funcionalidad extra es tiempo de desarrollo, y el tiempo cuesta dinero.

FuncionalidadCoste adicional aproximado
Blog200 – 500€
Sistema de reservas500 – 2.000€
Pasarela de pago300 – 1.000€
Zona privada / login1.000 – 3.000€
Multiidioma500 – 2.000€
Integración CRM/ERP1.000 – 5.000€
Chat en vivo100 – 300€
Buscador avanzado500 – 1.500€

Antes de pedir funcionalidades, hazte esta pregunta: ¿Esto va a generar más dinero del que cuesta? Si la respuesta no es un sí claro, no lo metas. Siempre puedes añadirlo después.

El stack tecnológico importa (y nadie te lo explica)

WordPress no es la única opción. Ni siquiera es la mejor opción para la mayoría de webs corporativas. Pero es la que te van a vender porque es lo que sabe hacer todo el mundo.

WordPress:

  • El 43% de las webs del mundo lo usan
  • Enorme ecosistema de plugins y temas
  • Necesita mantenimiento constante (actualizaciones, seguridad)
  • Puede ser lento si lo llenas de plugins
  • Hosting decente: 10-30€/mes

Webs estáticas (Astro, Hugo, Next.js):

  • Rapidísimas (este blog carga en milisegundos)
  • Hosting prácticamente gratis (Cloudflare Pages, Netlify: 0€)
  • Cero mantenimiento técnico
  • No sirven para todo (necesitas desarrollador si quieres cambios)
  • Ideales para webs corporativas y blogs

Shopify:

  • La mejor opción para ecommerce si no quieres complicarte
  • 36€/mes + comisiones por venta
  • Menos personalizable que WooCommerce
  • Pero mucho más fiable y menos dolores de cabeza

¿Qué te importa de todo esto? Que la elección técnica afecta al coste a largo plazo. Una web en WordPress con hosting barato te sale bien el primer año, pero luego viene el mantenimiento, los plugins de pago, el hosting que se queda corto, y las actualizaciones que rompen cosas. Una web estática te cuesta más al principio pero después prácticamente se mantiene sola.


Lo que nadie te cuenta: los costes después de “terminar” la web

Cuando preguntas “¿cuánto cuesta una web?”, estás preguntando solo por la mitad del coste. La otra mitad viene después, y la mayoría de presupuestos no la mencionan.

Hosting y dominio: el alquiler de tu web

Tu web necesita un sitio donde vivir (hosting) y una dirección (dominio). Es como el alquiler y la dirección postal de un local.

  • Dominio: 10-15€/año para un .com o .es
  • Hosting gratuito (webs estáticas): 0€/mes — Cloudflare Pages, GitHub Pages, Netlify. Si tu web es estática (HTML puro, Astro, Hugo…), el hosting puede ser literalmente gratis y más rápido que muchos de pago. Este blog funciona así.
  • Hosting compartido: 3-10€/mes (lo mínimo para WordPress, rendimiento variable)
  • Hosting VPS: 15-50€/mes (más control, más velocidad)
  • Hosting premium/gestionado: 30-100€/mes (te olvidas de los problemas)

La diferencia se nota. Un hosting compartido de 3€/mes te va a dar tiempos de carga lentos, caídas ocasionales y soporte mediocre. No digo que no funcione, pero si tu web es tu herramienta de venta, ¿de verdad quieres que dependa de lo más barato del mercado? Y ojo: “más caro” no siempre significa “más rápido”. Una web estática en un hosting gratuito puede cargar más rápido que un WordPress en un hosting de 50€/mes, porque la velocidad depende tanto del código como del servidor.

Mantenimiento: el gasto que nadie presupuesta

Si tu web está hecha con WordPress:

  • Actualizaciones mensuales: WordPress, plugins, tema. Si no actualizas, problemas de seguridad.
  • Copias de seguridad: Imprescindibles. Si algo se rompe y no tienes backup, a empezar de cero.
  • Monitorización: ¿Quién se entera si tu web se cae un viernes a las 23h?

Externalizar esto cuesta entre 50 y 150€/mes, dependiendo de lo que incluya. Parece un gasto, pero es más barato que el disgusto de que te hackeen la web o de que esté caída un fin de semana sin que nadie se entere.

Si tu web es estática (no usa WordPress ni CMS dinámico), el mantenimiento es prácticamente cero. Sin base de datos, sin plugins, sin actualizaciones críticas. Algo a tener en cuenta cuando te presupuesten.

La deuda técnica: cuando lo barato sale caro

Esto lo veo cada semana. Alguien pagó 500€ por su web hace 3 años. En su momento parecía bien. Ahora:

  • El plugin de reservas dejó de actualizarse y da errores
  • La plantilla no se adapta bien al móvil (y el 60% de sus visitas son desde móvil)
  • La web tarda 8 segundos en cargar porque tiene 47 plugins
  • El “desarrollador” desapareció y nadie sabe las contraseñas del hosting

Resultado: Tiene que rehacer la web desde cero. Coste: 3.000-5.000€. Más todo el negocio que ha perdido durante los meses que su web ha funcionado mal.

No digo que tengas que gastar una fortuna al principio. Digo que el presupuesto más barato no es siempre el más económico a la larga.


Cuánto le cuesta a tu negocio NO tener una buena web

Esta es la parte que casi nadie calcula y es la más importante.

Los datos:

  • El 75% de los usuarios juzgan la credibilidad de un negocio por la apariencia de su web
  • El 53% abandona una web que tarda más de 3 segundos en cargar
  • Cada segundo extra de carga reduce las conversiones alrededor de un 7%

En cristiano: si tu web es lenta, fea o no funciona bien en el móvil, estás perdiendo clientes sin saberlo. No es que “podrías perder”. Es que los estás perdiendo ahora mismo.

Hagamos un cálculo rápido:

Suponte que tienes un negocio de servicios. Un cliente nuevo te vale 300€ de media. Tu web recibe 500 visitas al mes, pero solo convierte al 1% (5 clientes) porque la web es lenta, no inspira confianza y el formulario de contacto está escondido.

Con una web profesional que convierta al 3% (que es razonable), tendrías 15 clientes al mes. Son 10 clientes más. A 300€ cada uno, son 3.000€/mes que estás dejando en la mesa.

¿Cuánto cuesta la web? 3.000€. Se paga sola en un mes.

Obviamente estos números son un ejemplo simplificado. Cada negocio es diferente. Pero la lógica es la misma: la web no es un gasto, es la herramienta de venta más barata que tienes. Siempre que funcione bien.


Cómo evaluar un presupuesto (sin que te timen)

Ya sabes cuánto debería costar. Ahora necesitas saber cómo leer un presupuesto y detectar si te están vendiendo humo.

Las 5 preguntas que debes hacer antes de firmar

1. ¿Qué incluye exactamente? Pide un desglose. “Diseño web profesional: 2.000€” no es un desglose. Quieres saber: cuántas páginas, quién escribe los textos, si incluye imágenes, cuántas revisiones, si incluye adaptación a móvil (debería ser obligatorio en 2026), etc.

2. ¿Quién es el dueño del dominio, el hosting y el código? Esto es crítico. Tú debes ser el titular del dominio y tener acceso al hosting. Si el proveedor registra todo a su nombre, estás atrapado. El día que quieras cambiar de proveedor, tienes un problema.

3. ¿Qué pasa si quiero cambiar de proveedor? Pregunta directamente. ¿Me dan los archivos? ¿Puedo migrar la web? ¿Hay algún coste de “desvinculación”? Si la respuesta es confusa o evasiva, mala señal.

4. ¿Cuánto cuesta el mantenimiento mensual/anual? Si el presupuesto no lo menciona, pregunta. Algunos proveedores te hacen la web barata y luego te cobran 100€/mes de “mantenimiento” durante años. Que te expliquen qué incluye ese mantenimiento exactamente.

5. ¿Incluye formación para que yo pueda actualizar contenido? Si cada vez que quieres cambiar un texto o subir una foto tienes que pagar al desarrollador, la web no es tuya realmente. Asegúrate de que te enseñan a hacer las tareas básicas.

Red flags: sal corriendo si…

  • No te explican qué incluye el presupuesto. No hace falta que te desgranen “40€ por subir la web al hosting y 100€ por esta página y 120€ por la otra” — un precio global está bien. Lo que sí tiene que quedar claro es qué entra y qué no: cuántas páginas, quién escribe los textos, cuántas revisiones, si incluye móvil, si incluye el hosting del primer año. Si preguntas “¿qué incluye?” y la respuesta es vaga, mala señal.
  • “La web es tuya pero el hosting es nuestro.” Traducción: si te vas, pierdes todo.
  • Permanencia obligatoria de 12-24 meses. Si su trabajo es bueno, no necesitan atarte.
  • “SEO incluido” por 50€/mes. No existe el SEO serio por 50€/mes. Lo que te están vendiendo es poner un plugin y ya.
  • No tienen portfolio. O peor: su propia web es lenta o se ve mal. Zapatero con zapatos rotos.
  • Te prometen “primera página de Google” como parte del pack. Nadie puede prometer eso. Nadie serio, al menos.

Green flags: buena señal si…

  • Te preguntan por tus objetivos de negocio antes de darte un precio.
  • Te explican las opciones con pros y contras, sin empujarte a la más cara.
  • Te enseñan portfolio con webs parecidas a lo que necesitas.
  • El contrato es claro: qué incluye, plazos, propiedad, qué pasa si no estás contento.
  • Su propia web funciona bien: carga rápido, se ve profesional, se entiende lo que hacen.

No te fíes de las “calculadoras de precio web”

Si buscas en Google “cuánto cuesta una web”, vas a encontrar calculadoras online donde metes tu tipo de proyecto, seleccionas unas opciones y te sale un rango tipo “2.400€ – 2.900€”. Parece útil. No lo es.

Esos números salen de la tarifa de quien creó la calculadora. Una persona ha cogido sus precios, les ha puesto unos multiplicadores, y lo ha empaquetado como si fuera una referencia de mercado. No es una referencia. Es su lista de precios con un formulario bonito.

Pero lo peor no es que los números sean de una sola fuente. Lo peor es lo que pasa después en tu cabeza. Te quedas con esa cifra. Luego te pasan un presupuesto de 4.500€ y piensas que te están timando, cuando puede ser perfectamente razonable para lo que necesitas. O te pasan uno de 1.200€ y piensas que es un chollo, cuando probablemente es una chapuza que vas a tener que rehacer en dos años.

Lo que de verdad determina si un precio es justo — la experiencia del profesional, la calidad del diseño, cuántas revisiones vas a necesitar, la complejidad real de tus integraciones — no cabe en un desplegable. Ninguna calculadora puede evaluar eso.

Un ejemplo: las calculadoras suelen meter un desplegable de hosting con opciones tipo “básico / premium / escalable”. Suena bien, pero no significa nada. He visto calculadoras valorar “hosting premium” a 15€/mes para montarte un WordPress que luego tarda 4 segundos en cargar — eso no es premium, eso es caro para lo que es. Este blog funciona en un hosting gratuito y carga en milisegundos, porque lo que es premium es el código, no el servidor. Y sin embargo tengo una aplicación en Azure que es una sola página y necesita 60€/mes de infraestructura cloud para funcionar. Son dos proyectos, dos realidades, y ningún desplegable puede capturar esa diferencia. Ahora, si no eres técnico y valoras que alguien se encargue de que todo funcione, pagar 50€/mes por un hosting gestionado con soporte puede ser una decisión perfectamente razonable para tu caso. El punto es que “lo que necesitas” no lo puede decidir un formulario.

Los rangos amplios que tienes en las tablas de arriba son más útiles precisamente porque son honestos. “1.500 – 5.000€” te dice: depende. Y este artículo te ha explicado de qué depende. Un número que parece preciso pero no lo es te da peor información que un rango que reconoce la incertidumbre.


Entonces, ¿cuánto debería gastarme?

Depende de tu situación. No de lo que diga un artículo en internet, sino de tu negocio, tu presupuesto real y tus objetivos.

Pero si necesitas una referencia rápida:

Si eres…Presupuesto orientativoTu prioridad es…
Freelance empezando800 – 2.000€Web limpia + Google My Business
Negocio local (fontanero, clínica, estudio…)1.500 – 4.000€Web profesional + SEO local
Ecommerce pequeño (< 100 productos)3.000 – 8.000€Tienda que cargue rápido y convierta
Empresa establecida que necesita rediseño5.000 – 15.000€Rediseño + estrategia de contenido

El error más común: Gastarse el 100% del presupuesto en la web y 0% en que la gente la encuentre. De nada sirve la web más bonita del mundo si nadie la visita. Si tienes 3.000€, mejor gastar 2.000€ en la web y 1.000€ en posicionarla que 3.000€ en la web y luego rezar.


Generador de brief para pedir presupuesto de tu web

La principal razón por la que tres presupuestos no se parecen entre sí es que cada profesional interpreta “quiero una web” de forma diferente. Si tú defines qué necesitas antes de preguntar, las ofertas serán comparables y sabrás mejor si un precio es justo o no.

Marca lo que aplica a tu caso y pulsa el botón. Te genera un resumen que puedes copiar y enviar directamente a los profesionales que estés tanteando.

1. Tipo de web
2. Secciones que necesitas
3. Funcionalidades
4. Contenido e imágenes
5. Diseño
6. Después del lanzamiento

Conclusión

Los precios de una web en España van de 300€ a más de 30.000€. Eso no te ayuda mucho si no entiendes qué influye en el precio y qué necesitas realmente.

Lo que de verdad importa:

  1. Define qué necesitas antes de pedir presupuestos. Acabas de hacerlo con el checklist de arriba. Cuanto más claro lo tengas, más ajustado será el presupuesto y más fácil será comparar ofertas.

  2. No te quedes con lo más barato ni con lo más caro. Lo barato sale caro si hay que rehacerlo a los dos años. Lo caro no merece la pena si estás pagando por funcionalidades que no necesitas.

  3. Cuenta el coste total, no solo el de “montar” la web. Hosting, dominio, mantenimiento, contenido, actualizaciones. Todo eso suma.

  4. Piensa en tu web como inversión, no como gasto. Si la web te trae clientes, se paga sola. Si no te trae clientes, es un gasto. La diferencia no está en el precio, está en cómo está hecha y en que la gente la encuentre.

Si ya tienes web y quieres saber si te está ayudando o frenando, podemos echarle un ojo con una auditoría SEO técnica. Revisamos lo importante: velocidad, indexación, contenido, y te decimos qué merece la pena tocar y qué puedes ignorar. Sin compromiso.

Y si estás a punto de contratar a alguien para hacerte la web, usa las preguntas de arriba. Te ahorrarán más de un disgusto.

Natan Valencia
Natan Valencia

Consultor SEO técnico y programador. Llevo más de 13 años auditando webs, automatizando análisis con Python y construyendo herramientas para SEO. Escribo sobre lo que funciona de verdad.